Audiencia
La vida fue una ráfaga de años un lápsus mental en una historieta. Cientos de imágenes pasando por mi cabeza sin un árbitro que sirva de mártir. La vida fue un suceso de grandes experiencias mientras esperaba sentada la vuelta de no sé qué. Una sed insaciable heredada una realidad que hoy, no puedo ver. La vida me fue regalada ¿Será por eso que no supe qué hacer con ella? Y así, igual de amado es el hastío que deja el papel que interpreta. ¿Cómo voy a saber que hacer? Si el argumento es un escenario con mil ojos mirándome. Y yo de protagonista. ¿Cómo voy a saber qué hacer? Si interpreto a alguien con mi misma piel y al guión lo escribe el reconocimiento, sin saber porqué. No son tus herencias un consuelo son amedrentamientos. No es un reproche. Es un hecho. Aunque las rejas de la cárcel estén abiertas aunque nada de esto sea cierto. ¿Qué va a ser de mi? Si fantaseo historias que consuelan mi inercia y cuando debo actuar cierra telón la función porque la audiencia acaba de conforma...