Entre la espada y la pared

¿Recuerdas cuando ayer no había diferencias?
Y el ego no importaba,
Sólo aprovechar.

 Cualquiera de las dos podía irse,
las puertas no tenían llave
porque no había nada que proteger
ni nada que ocultar.

Y armábamos casas con cartones en la esquina
Y cocinabamos un día en cada lugar,
para no gastar de más.

Yo te decía que quería jugar
Y vos...

Nunca supe qué querías vos.

Cada vez que encuentro tus cartas en el cofre,
no puedo creer que la historia 
ha de repetirse mil veces. 
¿Será que tengo que aprender que valgo mucho para ser reemplazable ?
O la opción de descarte cuando ponen a alguien

Entre la espada y la pared.

¿Qué querías demostrar?
¿Qué querías demostrarte?

El tiempo que pasó acá,
ya me respondió el interrogante.

¿Recuerdas cuando dijiste que llegaríamos a viejas?
Porque yo no me olvido.
Siempre estuve acá, 
nunca me he ido.
Esa no fui yo.
Ni la que abandonó 
Ni la que claudicó por miedo 
A pesar de mis tiempos,
He permanecido.

¿Podes decir lo mismo?

No trates de luchar con la culpa,
la fuerza que sentis,
la que te trae de nuevo conmigo,
esa que te empuja,
aunque luches contra el mundo
no se va a ir,
aunque te coma el orgullo
Va a seguir ahí, 

Porque somos uno.

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