Un salto de fe
¡Llegué hasta acá, ajá! El cambio soñado, La rutina conseguida. Empiezo a observar, tal vez Antes sólo miraba. Un salto de fe, verás es esta locura. Podría seguir, dirás, no habría coherencia así. Aquí, en este lugar, ya no estoy para medias tintas. Aquí, donde todo es silencio, el cansancio me dice es el momento correcto. Un salto de fe, sabrás, no se puede dar sin llegar a la orilla. Un salto de fe, verás, no será instantáneo lo sé, pero cómo ganar, sin nunca arriesgar... Un salto de fe no es más Que mirar arriba. Y así me voy cargaré las maletas, aún no sé de qué, pero al pasaje lo tengo comprado. Podría quedarme aquí en Callao, pero es otoño y acompaño a las hojas. En primavera veré una mejora el cielo yame lo prometió. Me voy ahora, antes que la renuncia me gane antes que el dolor me acompañe antes que la bronca hable por mis palabras. Un salto fe verás, No se puede dar sin llegar a la orilla. Gracias.