Un salto de fe

¡Llegué hasta acá, ajá!
El cambio soñado,
La rutina conseguida.

Empiezo a observar, tal vez
Antes sólo miraba.

Un salto de fe, verás 
es esta locura.
Podría seguir, dirás,
no habría coherencia así. 

Aquí, en este lugar,
ya no estoy para medias tintas.
Aquí, donde todo es silencio,
el cansancio me dice es el momento correcto.

Un salto de fe, sabrás,
no se puede dar sin llegar a la orilla.
Un salto de fe, verás,
no será instantáneo lo sé,
pero cómo ganar, sin nunca arriesgar...
Un salto de fe no es más 
Que mirar arriba.

Y así me voy
cargaré las maletas,
aún no sé de qué,
pero al pasaje lo tengo comprado.

Podría quedarme aquí en Callao,
pero es otoño y acompaño a las hojas.
En primavera veré una mejora 
el cielo yame lo prometió.

Me voy
ahora,
antes que la renuncia me gane
antes que el dolor me acompañe
antes que la bronca hable por mis palabras.

Un salto fe verás, 
No se puede dar sin llegar a la orilla.

Gracias.

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