Ni siquiera pido tregua

 No intentaré
ponerle nombre a eso que te pasa
no justificaré
proezas sin poca hazaña.

No intentes convencerme
que me quieres
si te vi agarrar el arma
arma blanca es
hacer daño con palabras.

No patologizaré
el daño que causas
a veces la maldad es gratuita
a veces el duelo está
en la puerta de casa.

Prefiero evitar
que intenten convencerme
que del mismo lugar
del que ruge la daga
crecen las flores.

Vas a verme volar
y no tendrá sentido quién fue el culpable
vas a verme callar
no intentaré defenderme.

Porque un día llegará
el momento en que incluso
la disculpa esté de más
y hablarán sólo las acciones.

Vas a verme partir
y te morderás la lengua
no más veneno por decir
ni siquiera pido tregua.


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