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Audiencia

La vida fue una ráfaga de años un lápsus mental en una historieta. Cientos de imágenes pasando por mi cabeza sin un árbitro que sirva de mártir. La vida fue un suceso de grandes experiencias mientras esperaba sentada la vuelta de no sé qué. Una sed insaciable heredada una realidad que hoy, no puedo ver. La vida me fue regalada ¿Será por eso que no supe qué hacer con ella? Y así, igual de amado es el hastío que deja el papel que interpreta. ¿Cómo voy a saber que hacer? Si el argumento es un escenario con mil ojos mirándome. Y yo de protagonista. ¿Cómo voy a saber qué hacer? Si interpreto a alguien con mi misma piel y al guión lo escribe el reconocimiento, sin saber porqué. No son tus herencias un consuelo son amedrentamientos. No es un reproche. Es un hecho. Aunque las rejas de la cárcel estén abiertas aunque nada de esto sea cierto. ¿Qué va a ser de mi? Si fantaseo historias que consuelan mi inercia  y cuando debo actuar cierra telón la función porque la audiencia acaba de conforma...

Crueles tonalidades de grises

Soy una marioneta de egos incluso del mío. La gracia habla de frente y cuando no lo hace, desconfia. ¿Podré justificar otredades  si no justifico la mía? La aceptación es un viaje  del que puedo presumir impoluta.  Pequeños fuegos por todas partes, pequeños males mentales  círculos viciosos para convertir en arte Y luego tirar a la basura. ¿Mi necesidad es más egoísta que la tuya? ¿Tu necesidad es egoísta? No podré saberlo nunca, más sé, que siempre seré la que tuvo condiciones pero resultó espuma. Y empiezo a contaminar mentes ajenas imagino cómo piensan con respecto a lo que pienso y solo quiero no pensar. Convertí en religión esta espiritualidad en ruinas. La niña sonríe apenas  cuando ha aprendido a hacerlo y cuando debe sonreír se acuerda lo triste de sus desvelos. Me entregué al cielo sabiendo que no puedo soltar el control, y le mentí diciendo que a su mereced apago el motor  con apego al resultado. Soy  lo que no sé que soy,  si acaso, sir...

Antes de que la noche llegue

 Antes de que el sol se apague antes de que las risas dejen de sonar  cuando espero, tarde, llegue la noche permiteme odiarte un poco más. Antes de que la culpa llegue  y sea yo quien llene los baches, que el tiempo en tus calles asomar deja que no pueda ver tu mafia deja que te ame con recelo un poco más . Diez años con esta guerra a veces un poco más  aún no es tiempo, lo siento de colgar bandera blanca. Y cuando llegue la lluvia voy a extrañar al sol aún ansiando las gotas soy pura contradicción. Dura tres meses el verano dura una vida el invierno aquí  hasta que se marchiten las azucenas  no regaré el jardín. Antes de que me arrepienta y el cariño llegue a la puerta  deja que mis reproches hagan escarcha  no son de los que mendigan los abrazos si hacen agua. Antes de que desarticule mi propia estrategia  deja que el rencor me envuelva puedo equivocarme  más nunca no pagar mis propias deudas.

Ni siquiera pido tregua

  No intentaré ponerle nombre a eso que te pasa no justificaré proezas sin poca hazaña. No intentes convencerme que me quieres si te vi agarrar el arma arma blanca es hacer daño con palabras. No patologizaré el daño que causas a veces la maldad es gratuita a veces el duelo está en la puerta de casa. Prefiero evitar que intenten convencerme que del mismo lugar del que ruge la daga crecen las flores. Vas a verme volar y no tendrá sentido quién fue el culpable vas a verme callar no intentaré defenderme. Porque un día llegará el momento en que incluso la disculpa esté de más y hablarán sólo las acciones. Vas a verme partir y te morderás la lengua no más veneno por decir ni siquiera pido tregua.

Otra nieve arremete

  Tengo una cuenta pendiente y tengo un lugar al que jamás voy por miedo a quedarme. No soy del cuento beata y sin embargo, un pacto me ata sin cabeza ni amparo. Quisiera decirte que ya te he perdonado pero si eso pasara me crecerian alas. No soy tan ilustrada cómo para olvidar las marcas que han de liquidarme. Redimirte no es mito acabado y el tiempo que corre a mi ego lo engaña. Y existe solo acá... Acá, donde castigo inconsciente donde aprieto los dientes  para no decir una verdad que pueda dolerte porque admitirlo ya me ha dolido a mi. Lo sabe la muerte lo sabe mi sombra y lo sabe abril. Quisiera decirte que estoy liberando los lastres pero la libertad es mas bien un arte de la que no soy experta. Y ahí en esa maleta llevo el arma justa para asesinarte. Te dije, mi sombra me miente. Si, voy a quedarme aquí. Aqui, donde admitirlo ya ha sido valiente donde la niña me abraza y quiere olvidarse, que hasta Dios la abandona. No voy a preoc...

Las copas rotas

Si hubiera sabido antes los misterios de tu boca roja hubiera servido vino barato si igual terminé rompiendo copas. Una hora en carretera cinco años pa'olvidarte el Malvec de aquella noche no hace hoy más que extrañarte. Si los cálculos no me fallan y las manos no me sangran de coger los vidrios rotos por limpiar tus telarañas, voy a volver a invitarte a degustar de mis recuerdos la dignidad que me robaste cuando te pedí aquel beso. En mi corazón arde un viñedo fértil y bien añejo, se confunden los aromas cuando veo en el cristal tu vil reflejo. Tinto o blanco ya no importa si te llevaste mi mejor barrica Qué haré con los recuerdos de éste pobre borracho cuerdo que después de tu desaire le da igual cualquier bebida. Si las probabilidades de verte son pocas si los aromas son complejos por favor, no vuelvas a mi memoria que me quedan pocos reflejos. Vas a escucharme por los tejados mientras intimido a esta vida loca vas a verme arrepentido recogiendo cop...

No podrías haberlo hecho mejor

Tus silencios meditados Tu mirada inquisidora Tus demandas sin contrapartida Tu falta de introspección. Cinco años midiendo conclusiones mil ochocientos veinti cinco días de orgullo inacabable. La oportunidad aprovechando la situación resignando lo ocurrido: no podrías haberlo hecho mejor. Yo demandaré lo irrepetible vos vas a lamentarte por tu falta de acción. Lo que te ocurra no es asunto mío lo que decido es inamovible. Tu demora ininterrumpida Tu duda poco precoz Tus ideas preconcebidas Ahora que lo pienso: habló tu cobardía, nunca hablaste vos. Tu necesidad hiriente Tus formas poco empáticas Tu tacto egoísta Tu cola enredada como la de un ratón. La toma de partido sin las cuentas claras Tus mañas Tu veneno de escorpión. No podrías haberlo hecho mejor. Tus errores en otro rostro no hubieran dolido igual Tu soberbia en otros ojos no hubieran enseñado igual ¿Quién te dijo que voy a recibirte con desprecio? Si yo jamás actuo de manera ideal. Tu mente rumiante si...